La reunión especial del Foro Económico Mundial (WEF, por su sigla en inglés) 2024, celebrada en Arabia Saudita el pasado 29 de abril, reunió a 1,000 líderes de 90 países, quienes se congregaron para abordar desafíos globales a través de iniciativas que abarcaron tres ejes principales: inclusión, cooperación global y energía para el desarrollo.
El papel de la tecnología en el desarrollo económico fue central en la discusión. La importancia de las economías inteligentes, donde múltiples sistemas como la Inteligencia Artificial, el 5G y el Internet de las Cosas trabajan en conjunto para impulsar la prosperidad de las naciones.
“Desde los avances exponenciales de la IA hasta el rápido desarrollo y despliegue de vacunas, podríamos encontrarnos en el umbral de una nueva era, una era que se podría llamar la era de las economías inteligentes”, puntualizó Bola Ahmed Tinubu, presidente de Nigeria.
Durante el encuentro, el Foro estableció un acuerdo de colaboración con la Agencia Espacial de Arabia Saudita para crear el primer Centro para Futuros del Espacio en Riad. Además, lanzó un Marco Estratégico de Talento en Ciberseguridad para reforzar la resiliencia cibernética ante amenazas globales. Al mismo tiempo, se publicó un informe con principios guía para mejorar este aspecto en el sector manufacturero.
En el ámbito educativo y laboral, se discutió cómo la tecnología, especialmente la IA, podría mejorar aspectos del aprendizaje al personalizarlo y agilizar las tareas administrativas para avanzar en la movilidad de talento.
Valor humano y crecimiento económico
Los participantes coincidieron en que los esfuerzos para incentivar el desarrollo social y el crecimiento económico no pueden resultar exitosos sin una inversión férrea en personas, empleos y equidad. Se discutió cómo acelerar la paridad de género y la integración de los jóvenes en sectores clave de la producción global.
«No se puede aislar a la mitad de la sociedad. Son matemáticas simples, agregas más insumos, obtienes más resultados”, subrayó Noor Ali Alkhulaif, ministra de Desarrollo Sostenible de Bahréin.
En este contexto, Mae Al Mozaini, fundadora y directora ejecutiva del Instituto Árabe para el Empoderamiento de la Mujer, destacó el potencial de los jóvenes para generar un cambio.
Los expertos dejaron clara la importancia de incluir nuevas formas de medir y estimular el crecimiento económico, lo que implica equilibrar la innovación, la inclusión, la sostenibilidad y la resiliencia de naciones, empresas y personas.
A este respecto, Hala H. El Said Younes, ministra de Planificación y Desarrollo Económico de Egipto comentó que, «el comercio internacional y la globalización, son el principal motor del crecimiento económico (…) Lo que los países en desarrollo y de ingresos medios necesitan es más transferencia de tecnología, más IED y más capacitación de sus personas, para poder volverse más resilientes y más ágiles ante cualquier choque externo».
En cuanto a salud pública, la reunión avanzó en diálogos y esfuerzos sobre la erradicación de la polio. Arabia Saudita y la Fundación Bill y Melinda Gates trabajarán juntos para salvaguardar a 370 millones de niños anualmente de esta enfermedad. Tedros Adhanom Ghebreyesus, director general de la Organización Mundial de la Salud, coincidió en que el mundo está muy cerca de alcanzar este objetivo.
Energía: Impulsor del desarrollo sostenible
En términos de energía, líderes y expertos respaldaron la transición energética mediante la inversión en fuentes limpias, priorizando siempre la cooperación internacional y la viabilidad financiera.
«El cambio climático y la sostenibilidad son un problema global. No se puede atender en ámbitos regionales. Tiene que ser una respuesta global,» enfatizó el príncipe Abdulaziz Bin Salman Bin Abdulaziz Al Saud, ministro de Energía de Arabia Saudita.
En este sentido, el Foro respalda a la comunidad global en la consecución de los objetivos del Acuerdo de París, fomentando una mayor inversión en soluciones que generen valor sistémico y promoviendo el distanciamiento del petróleo y otros combustibles fósiles hacia minerales abundantes como el litio y el cobre.
Por otra parte, UpLink, la plataforma de innovación abierta del Foro, lanzó una Iniciativa de Economía Circular del Carbono y los desafíos de Minería Sostenible y Economía Oceánica Sostenible para identificar y ampliar innovaciones al respecto.
Cooperación: El modelo de desarrollo más humano
Ante un complejo panorama en el que ocurren cambios trascendentales, “existen desafíos globales que ningún país puede abordar solo», puntualizó Antony Blinken, secretario de Estado de los Estados Unidos.
«El clima, la demografía, la tecnología, todo requiere más cooperación, y, sin embargo, hoy tenemos menos cooperación y confianza”, agregó Josep Borrell, alto representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad.
Finalmente, Børge Brende, presidente del Foro Económico Mundial, otorgó un cierre memorable a los puntos previamente expuestos: «En un mundo lleno de incertidumbre, la necesidad de diálogo, comprensión y cooperación nunca ha sido más crucial». Este encuentro entre naciones no solo marcó un hito en términos de diplomacia, sino que también actuó como un catalizador, alentando a los líderes a trazar una ruta clara hacia un futuro más próspero y sostenible, así como a abordar con mayor eficacia los desafíos que enfrenta la comunidad global.
Para más información puedes consultar: The World Economic Forum (weforum.org)












