Desde 1998, la vida de María J. de Landa, directora y fundadora de Piel Canela, se transformó radicalmente al encabezar la firma más importante de peletería y marroquinería de lujo en México, la cual se centra en apoyar el trabajo de artesanos mexicanos.
María se considera una mujer “muy afortunada y agradecida con la vida por la familia” a la que pertenece. Egresada de la licenciatura en Administración de Empresas por la Universidad Iberoamericana. La originaría de la Ciudad de México formó parte del sector financiero y de organizaciones como Chrysler de México; además vivió cuatro años en Honduras, donde trabajó en el área administrativa, dentro de una empresa de señalización.
“Regresé de Honduras y empecé a tomar clases de encuadernación”, recuerda la directora de Piel Canela. “En aquel tiempo, mi esposo me encargó que buscara regalos para unos señores y pensé en que fueran unas cajas para videocasete en piel.
Fue así como conocí a quien sigue trabajando la madera en Piel Canela”. María J. de Landa jamás pensó que ese día la marcaría para siempre, ya que su trayectoria pasó de lo particular a lo extraordinario cuando un grupo de personas la buscó para ofrecerle un taller en venta, pensando que ella trabajaba la piel.
“Vamos a echarles la mano», le dije a mi esposo, pues estas personas querían vender el taller para comprar un taxi. Pero cuando vi lo que hacían, me di cuenta de que eran verdaderos artistas. Los apoyamos con un stand en la Feria del Regalo, pero no sabíamos cómo nombrarlo, y pensé en mi hermana a quien de cariño la llamo ‘Canela’, entonces fue así como nos quedamos con el negocio y por eso se llama Piel Canela”, compartió.
“Después de la feria empecé a hacer labor de venta en la oficina de mi esposo con una sala de exhibición”, continúa la charla. Actualmente, el taller se ubica en la capital de la República Mexicana, justo en el corazón de la colonia Juárez.
El gran valor de Piel Canela

María J. de Landa, directora de Piel Canela, considera que su empresa ha evolucionado considerablemente. “La evolución tiene que ver con la mejora continua, de fijarnos en los detalles, los cuales hacen la gran diferencia. De ahí que quisiera seguir aprendiendo y estudiando, por lo mismo estudié un diplomado de Comercio Internacional, después hice la maestría de Marketing de lujo y otra maestría de Transformación Digital”.

El tema sustentable
Hablar de sustentabilidad es un tema que apasiona a quien lidera Piel Canela. “La sustentabilidad está muy presente, ya que la piel es biodegradable. Hay grandes ventajas de trabajar con la piel, eso lo conocen bien los artesanos. También trabajamos los cuerpos recuperados, así como con la piel de nopal, que lo hacen polvo y el material es muy similar a la piel. En León, Guanajuato, es donde hay más piel”.
Cabe destacar que María J. de Landa empezó a trabajar con tenería, lo que significa conocer la técnica de curtir y trabajar las pieles. “Yo realmente empecé a trabajar la tenería, con la que hacíamos álbumes con piel de badana, que es la piel de borrego; hay muchas tenerías en León y seguimos trabajando, básicamente, con proveedores nacionales”.
Oportunidades de negocio con la peletería de lujo
Piel Canela llegó a tener una boutique en Polanco, en la Ciudad de México, “pero la tuvimos que cerrar por la pandemia, estaba en Polanquito”, nos comenta la Directora y Fundadora de Piel Canela.
Piel Canela cuenta con una línea llamada “Soy Mexicano”, inspirada en México, concretamente en cuanto a su gastronomía, arquitectura, sus museos y la gente.
“Tenemos colecciones como la de Barragán, que la sacamos en piel amarilla y rosa. Lanzamos una inspirada en Puebla, otra en el Art Decó, una en el agave, en las texturas de los billetes de México y en algo de Tzompantli, fue así como empecé a usar el charol”.












