De acuerdo con un reciente informe del Instituto de Investigación Capgemini, ante las dificultades que presenta actualmente la economía, las empresas están actuando cautelosamente en materia de inversión
Para el 89 por ciento de las empresas, la interrupción de la cadena de suministro es el principal riesgo para su crecimiento, por encima del aumento de los precios de las materias primas y la crisis energética.
La resiliencia de la cadena de suministro es una prioridad clave, ya que el 43 por ciento de las organizaciones tiene previsto aumentar la inversión en este aspecto, mientras que el 39 por ciento se ha propuesto aumentar la inversión en tecnología para reducir costos e impulsar la transformación empresarial. La sostenibilidad será prioritaria para las organizaciones en los EE.UU. y China, pero no tanto en Europa.
La encuesta de Capgemini
Para esta investigación, el Instituto de Investigación Capgemini encuestó a 2,000 representantes de organizaciones líderes con ingresos anuales mayores un mil millones de dólares en 15 países, entre noviembre y diciembre de 2022, y analizó sus estrategias de inversión en áreas como la transformación digital, cadena de suministro, el talento y las habilidades, y la sostenibilidad para los próximos 12-18 meses.
Interrupciones en la cadena de suministro: la inversión en tecnologías y la diversificación son las principales prioridades
El 89 por ciento de las organizaciones considera que la interrupción en la cadena de suministro es el principal riesgo para el crecimiento empresarial en los próximos 18 meses, por delante del aumento de los precios de las materias primas (67 por ciento) y la crisis energética (64 por ciento).
Para minimizarlo, el 43 por ciento de los directivos tiene previsto aumentar las inversiones en su cadena de suministro durante el próximo año y en adelante, un promedio del 10.4 por ciento en comparación con los niveles actuales. Y prevén invertir en tecnologías de la cadena de suministro (que permitan agilidad, transparencia y visibilidad de las cadenas de suministro) y en la diversificación (de las bases de proveedores, la producción y los socios de transporte).
Las medidas prioritarias para lograr la diversificación de la cadena de suministro incluirán la deslocalización (onshoring o nearshoring) para desarrollar plantas de producción más cercanas a la demanda, regionalizar las bases de proveedores y diversificar la base de fabricación (es decir, reducir la dependencia de una sola región geográfica). L
os países de Europa Occidental tienen previsto invertir más en la diversificación de la cadena de suministro, en tanto que los países de Asia-Pacifico tienen previsto invertir más en tecnologías de la cadena de suministro.
Inversiones tecnológicas: se perciben como un motor de cambio para reducir costos y lograr la transformación empresarial
Para ayudar a afrontar la crisis económica, las empresas están analizando de qué forma la tecnología puede contribuir a impulsar el crecimiento y generar valor económico rápidamente.
Según el informe, el 39 por ciento de ellas tiene previsto aumentar la inversión en tecnología en los próximos 12-18 meses, y un porcentaje similar tiene previsto mantenerla.
Los directivos planean aprovechar la tecnología principalmente para ayudar a reducir costos y tomar decisiones más rápidas, aprovechando la nube, los datos y la analítica. Para proteger aún más a sus empresas en el próximo año, casi la mitad de los ejecutivos también tiene previsto aumentar su gasto en seguridad cibernética.
Inversiones en sostenibilidad: aumentan en EE. UU. y China, no así en Europa Occidental
De acuerdo con el informe, en los últimos 12-18 meses, y debido a las condiciones desfavorables del mercado, más de la mitad de las empresas ya han reducido su gasto en sostenibilidad ambiental, y sólo el 33 por ciento tiene previsto aumentar sus inversiones en los próximos 12-18 meses, a pesar de que representan una parte menor de su inversión total.
[1] En este contexto, menos de una tercera parte de las organizaciones afirma estar en vías de alcanzar los objetivos de sostenibilidad establecidos. Sin embargo, las empresas de EE. UU. y China tienen previsto aumentar sus inversiones (41 y 53 por ciento, respectivamente) en los próximos 18 meses, lo cual subsana en cierta medida el descenso observado en el último año.
La creciente presión ejercida sobre la inversión en sostenibilidad puede deberse, en parte, al hecho de que la mayoría de los directivos de empresas ven la sostenibilidad ambiental como una obligación costosa más que como una inversión de futuro. [2]
Además, el informe detalle que el 74 por ciento de los directivos afirma que la demanda de productos y servicios sostenibles por parte de los clientes ha disminuido, ya que muchos de ellos no están dispuestos a pagar un sobreprecio por productos, servicios y soluciones “más ecológicos” ante el panorama macroeconómico actual.
Las organizaciones deben dar prioridad a las inversiones en sostenibilidad y acelerar su transición hacia una economía menos dependiente de la energía y los recursos, pues se trata de una inversión de futuro.
La evidencia empírica sugiere que la sostenibilidad y unos resultados saludables distan mucho de ser mutuamente excluyentes, y que las empresas líderes en sostenibilidad obtienen mejores resultados que el promedio del sector.[3]
Mayor inversión en talento: en políticas de trabajo híbrido y a distancia
A medida que los modelos de trabajo híbridos se convierten en la norma y más empleados esperan flexibilidad y equilibrio en su vida diaria, los líderes de negocios planean destinar su mayor gasto en talento a este tipo de estrategias y políticas en 2023.
De hecho, el 65 por ciento de los ejecutivos tiene previsto invertir e implementar opciones de trabajo híbrido para los empleados, y el 61 por ciento en opciones permanentes de trabajo a distancia para roles que requieren menos supervisión y trabajo en equipo.
El informe señala que, en los próximos 12-18 meses, las organizaciones prevén reducir la inversión en áreas críticas como la experiencia de los empleados (39 por ciento), la actualización y mejora de las capacidades (36 por ciento) y la diversidad (35 por ciento).
Dado que la competencia por el talento continúa limitando las perspectivas de crecimiento de las empresas, las marcas que quieran seguir siendo atractivas deberán redoblar sus esfuerzos en estos aspectos.[4]
Metodología
Para analizar la situación económica mundial y su impacto en el panorama de inversión, el Instituto de Investigación Capgemini encuestó a 2,000 personas pertenecientes a organizaciones líderes con ingresos anuales superiores a un mil millones de dólares en 15 países.
Los encuestados ocupaban puestos de dirección o superior y abarcaron diversas áreas funcionales, como dirección general, finanzas y riesgos, TI/tecnología, operaciones y recursos humanos. Los ejecutivos encuestados eran responsables o conocían a fondo los planes y las prioridades
[1] En total, el nivel de inversión en iniciativas de sostenibilidad por parte de las compañías con ingresos superiores a USD 20 mil millones es de apenas el 0.41% de los ingresos totales en promedio, mientras que las empresas más pequeñas (con ingresos entre USD 1 y 5 mil millones) están invirtiendo más (un promedio del 2.81%), comparado con un promedio del 4% para el gasto en I+D por parte de las compañías del S&P 500 en 2020. (Fuente: A World in Balance, Instituto de Investigación Capgemini, noviembre de 2022)
[2] A World in Balance, Instituto de Investigación Capgemini, noviembre de 2022
[3] A World in Balance, Instituto de Investigación Capgemini, noviembre de 2022
[4] People Experience Advantage, Instituto de Investigación Capgemini, octubre de 2022












